El futuro de la UTU está en la cruz de dos caminos

Entrevista a Miguel Venturiello, representante de los trabajadores en el CETP-UTU

El pasado 29 de octubre, en el espacio El futuro del trabajo que se emite los martes a las 10:30 en CX 30 Radio Nacional, fue entrevistado Miguel Venturiello, representante de los trabajadores en el Consejo de Educación Técnico Profesional (CETP-UTU).

En el espacio semanal del proyecto Industria Integrada en La Radio, Venturiello destacó que la formación técnico-profesional “se encuentra en la cruz de dos caminos”.

“¿Por qué señalamos que llegamos a la cruz de dos caminos? Porque si el país no se pone a analizar el trabajo, los tipos de trabajo, la matriz productiva que tiene y en qué sector de la cadena agregar valor, todos estos trabajadores calificados que salen al mundo del trabajo no tendrán en qué hacerlo. La cruz de los caminos está en que la parte educativa, técnica, tecnológica da esto al Uruguay y el país tiene que tomar definiciones de país -que no las toma el sistema educativo solo ni aislado, sino como parte de una cadena que discute estos temas- y ver cómo lo canalizamos y potenciamos. De lo contrario tendremos jóvenes frustrados o jóvenes que verán su horizonte en otro país para aplicar lo que aprendieron”, afirmó Venturiello.

“Cuando en Uruguay ha habido consejos de salarios fuertes, la matrícula de UTU crece. Los consejos de salarios se crearon en 1943 y la UTU en 1942. Cuando surgen los consejos de salarios y se desarrolla la política de sustitución de importaciones, la UTU explota. En cambio, cuando surge el pachequismo y la dictadura, caen los consejos de salarios y se deroga la UTU. En 1985 se reinstalan los consejos de salarios y nuevamente crece la UTU. En los noventa caen los consejos de salarios y también la matrícula de UTU. En 2005 se reinstalan los consejos y llegamos a la UTU que tenemos hoy. ¿Qué quiero decir con todo esto? Que cuando el país pone el trabajo como centro y al trabajador como eje principal de ese centro de desarrollo que es el trabajo, la UTU crece. Así que la matrícula de UTU se juega junto con la política económica del país”, enfatizó.

La UTU ha tenido una explosión de su matrícula desde 59.000 estudiantes en 2005 a más de 100.000 en este año 2019, fundamentalmente en la educación terciaria no universitaria -que forma técnicos altamente calificados- donde el número de alumnas y alumnos pasó de cerca de 1.800 estudiantes a más de 13.000. Pero la UTU no experimentó este crecimiento solamente en el número de estudiantes, sino que estas carreras altamente especializadas pasaron de 18 carreras a 67, que se encuentran distribuidas en todo el país.

La decisión de noviembre

El representante de los trabajadores en el CETP-UTU destacó que esta decisión en torno a qué papel cumple el trabajo en la sociedad, junto con la propia definición de qué matriz productiva se desarrollará en el país, son ambas de extrema importancia para el futuro de esa institución educativa y son definiciones que corresponden a la política económica que asumirá el futuro gobierno que se elegirá el próximo 24 de noviembre.

Si el modelo es primario exportador, donde las perspectivas laborales son muy pocas; los técnicos que formamos en mecatrónica, técnicos especializados en tendidos eléctricos, fibra óptica y telecomunicaciones y los especialistas en informática, por ejemplo, no tienen viabilidad y aplicación, reafirmó.

La perspectiva debería ser analizar en qué cadena debe insertarse el Uruguay, no por una producción en masa, sino por la calidad de su producción, por lo que el estudio del cambio de la matriz productiva debe hacerse a través de estudios prospectivos y multidisciplinarios para definir la o las cadenas en las que se debe enfocar el país, definiendo además el punto de la cadena en que se agregará el valor. A partir de esto, se debe definir en la UTU -junto con el Instituto Nacional de INEFOP- las estrategias para actualizar a los trabajadores en actividad y acreditar saberes, así como formar a los futuros trabajadores del país, explicó Venturiello.

Con relación a si la UTU y el país están preparados para este desafío, el consejero afirmó que sí, porque la material principal -que es el nivel de conocimiento- está en nuestra sociedad como evidencia el trabajo de formación y capacitación que se realiza en instalaciones como el Centro de Mecatrónica que la UTU tiene instalado en el Laboratorio Tecnológico del Uruguay (LATU).

Ahora bien, si nos preguntamos si el parque industrial uruguayo ha realizado las inversiones para incorporar nuevas tecnologías, Venturiello en cambio dio una respuesta negativa: “Nosotros tenemos un parque tecnológico instalado con tecnologías del siglo XX y a lo sumo en alguna fase de transición con el siglo XXI. Todavía no se ha instalado la tecnología 4.0”.

Cada vez que hay una revolución industrial hay una amenaza para el trabajo y esto ya ocurrió en Uruguay a principios del siglo XX, cuando se pasó del trabajo sobre la base de la fuerza bruta al trabajo mecanizado, lo que creo una brutal amenaza para el trabajo. La respuesta del país en 1915 fue reducir la jornada laboral de doce a ocho horas, no para aumentar el tiempo de ocio, sino precisamente para que el trabajador pudiera formarse de acuerdo a las nuevas necesidades planteadas por la nueva forma de producción en complejos fabriles. Allí fue cuando se creó la Escuela Industrial y se incitó al trabajador a formarse. Fue entonces una decisión política: bajar las horas de trabajo para dar espacio a la formación, recordó Venturiello.

“Hoy tenemos también la posibilidad de estudiar en qué sectores podemos pasar de las ocho horas a seis horas y usar dos horas para la formación y actualización permanente de los trabajadores, política que ya tenemos andando y fuertemente entre UTU e INEFOP”.

La Universidad de los Trabajadores

Venturiello destacó la importancia de que en el futuro se mantenga siempre en la UTU un representante del mundo del trabajo para que analice junto con la central de los trabajadores y defienda la herramienta que significa la institución para defender el crecimiento con trabajo de calidad.

Por los desafíos que se vienen para el mundo del trabajo, el país debería estar en condiciones de discutir la creación de una tercera universidad, la Universidad de los Trabajadores, sobre la base del actual CETP-UTU.

“Nosotros lo planteamos en un debate público que hicimos como para sentarse varias partes para armar un proyecto sobre esto, que no es desde cero, sino parados desde este acumulado que tiene la UTU y desde donde está posicionada la UTU hoy. Incluso en cinco carreras ya pedimos reconocimiento universitario: maquinista naval, ingeniero tecnológico aeronáutico, ingeniero tecnológico en vitivinicultura, tecnólogo en vitivinicultura, tecnólogo en biotecnología y el tecnólogo prevencionista. Cinco carreras que hacen al trabajo y pueden ser reconocidas con el título universitario”, indicó.

Una institución que analice junto al mundo del trabajo -trabajadores organizados, sectores empresariales- más el Estado como locomotora de custodia y desarrollo y a la vanguardia en la protección del pueblo al implementar estas transformaciones. Una institución que evalúe también como adaptar la formación al mundo del trabajo y las continuas transformaciones que se producen en ese proceso de formación, explicó.

Destacó que las carreras deberían ser más cortas, con una fuerte formación de base y con la posibilidad de tener ciclos de especialización para adaptarse a las nuevas tecnologías que van surgiendo permanentemente y luego al cabo de unos pocos años ir a buscar al mundo del trabajo a la persona formada, actualizar sus conocimientos en el sistema educativo y devolverlo al mundo del trabajo. Un diálogo y un camino fluido entre educación y trabajo de forma permanente.

Por eso mismo, Venturiello entiende que es clave la relación entre la UTU y la central sindical -con la que se han tendido muchos puentes a lo largo de este período- debería ser permanente. Incluso debería pensar

“Hoy en día en la plataforma de todos los sindicatos que negocian por rama de actividad está el tema de la formación con la UTU y el INEFOP -que está en conjunto y de la mano-, así que la central debería abrazarse a la UTU y la UTU abrazarse a la central sindical”, reafirmó.

El consejero representante de los trabajadores destacó que esta visión es la que está en debate en estos días, ya que -como se ha podido apreciar en en este período- si se entiende al mercado como el único asignador de los recursos, es una la situación y si en cambio se visualiza al Estado como quien se coloque a la vanguardia de estas transformaciones, la diferencia es muy significativa.

Publicado por Industria Integrada

Ante los desafíos que se presentan en el mundo del trabajo a raíz de la implementación de nuevas tecnologías, fundamentalmente en los sectores de la industria manufacturera, el Instituto Cuesta Duarte y el INEFOP crearon el proyecto Industria Integrada para generar capacidades de análisis y propuestas desde los trabajadores ante los cambios tecnológicos que se verifican en los procesos productivos, la organización del trabajo y las condiciones laborales.

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